LA BUROCRACIA
Sixto Martinez cumplió el servicio militar en un cuartel de Sevilla.
En medio del patio de ese cuartel, habia un banquito. Junto al banquito, un soldado hacía guardia. Nadie sabía porque se hacía la guardia del banquito. La guardia se hacía porque se hacía, noche y día, todas las noches, todos los días, y de generación en generación los oficiales transmitían la orden y los soldados la obedecían. Nadie nunca dudó, nadie nunca preguntó. Si asi se hacía, y siempre se había hecho, por algo sería.
Y asi siguió siendo hasta que alguien, no sé que general o coronel, quiso conocer la orden original. Hubo que revolver a fondo los archivos. Y después de mucho hurgar, se supo. Hacía treinta y un años, dos meses y cuatro días, un oficial había mandado montar guardia junto al banquito, que estaba recien pintado, para que a nadie se le ocurriera sentarse sobre la pintura fresca.
Eduardo Galeano

2 comentarios
capuchino 7 may 2011 | 12:40 PM
Bueno, bueno... Admito eso de la burocracia para el asunto del banquito pero despues de mis 18 meses de experiencia con estos personajes, yo mas bien lo catalogaría como "la jilipollez" de los ejercitos,; vaya, una de tantas jilipolleces en la puta mili.
Estando de guardia como sonarista y navegando por las aguas internacionales del Estrecho de Gibraltar, detectamos un submarino (creimos que ruso) y nuestro avispado 2º Comandante le espetó a traves del telefono submarino: "Soy el 2º Comandante del buque destructor antisubmarino de la Armada Española Marques de la Ensenada, llamando a submarino desconocido" Ante el silencio resultante el oficial dijo: "No entiendo por que no contestan, debe ser que el telefono submarino no sabe traducir del ruso al castellano" y se quedó tan satisfecho de su jilipollez. ¡¡¡¡Vaya tropa!!!!
destiny 8 may 2011 | 04:55 PM
ja ja ja..... Buena anecdota Dani, hay para escribir un libro o como hizo el gran Ivá en "Historias de la puta mili"
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